¿De verdad eras tú el culpable?

¿De verdad eras tú el culpable?

Cuando un niño es abusado no sabe lo que le esta pasando, pero por muchas razones injustificadas termina creyendo que es el culpable.

¿Por qué lo piensa? Por que los niños tienen la fantasía de que los adultos son buenos, con lo cual, si alguien hace algo mal, deben ser ellos.

¿Por qué se sienten culpables?  Por cualquier razón, por estar ahí, por ser niño o niña, por ser bonito o bonita, por tener el pelo largo, porque se sentía importante y querido por esa persona, porque se sentía especial, porque al principio daba gustito, porque no se escapó, porque no supo como decir que no, por sentir que no hizo lo suficiente por pararlo, porque alguna vez lo buscó, porque buscaba sus halagos o sus cariños, porque en el fondo se sentía malo o mala y creía que se lo merecía, por haber nacido, por seguir viviendo, etc.

Porque sí, está claro que era culpable porque el abusador se lo hacía sentir así, porque el abusador le decía cosas como: “si te chivas a mamá se enfadará contigo”, o “no está bien lo que te estoy haciendo, ¡párame!”, o “tú me provocas y yo no me puedo resistir”.

Porque alguien le dijo: “a ver qué hacías tú para que te hiciera eso”, o “los niños de ahora están demasiado espabilados”, o porque su madre lo consentía, porque le dejaban a solas con el abuelo, con el tío, con el amigo, y nadie se daba cuenta, porque…

Hay muchas razones y al mismo tiempo ninguna porque un niño o niña nunca puede ser culpable de un abuso sexual.

Las personas que se resistieron y pelearon para que no les abusaran tienen menos sentimientos de culpa cuando son adultos que  quienes “se dejaban” porque se sentían queridos y especiales, porque querían a su abusador, o porque no sabían que eso estaba mal, pero en los dos casos eres igual de inocente. Créelo, eres igual de inocente. Solo eras una niña o un niño, solo eso. El adulto era quien sabia que eso estaba mal.

Te propongo un ejercicio:

Mira una foto tuya de esa edad y mira a ese niño o a esa niña que eras. Mírale a los ojos y piensa si realmente podía defenderse o ser culpable. ¿Crees que conocía el alcance de lo que le estaba pasando?

Si no tienes fotos, ve a un parque y observa a los niños de la edad que tú tenías cuando ocurrió y pregúntate: ¿juzgarías a ese niño o niña si le pasara lo mismo que a ti te pasó?. Ellos no pueden ser culpables, solo son niños, solo eso… ¿y entonces tú, por qué crees que lo eras cuando tenías esa misma edad?

Aprende a sanar tu dolor, a cuidarte, a escucharte.

ERES INOCENTE.

Margarita García Marqués, psicóloga clínica.

Especializada en autoestima, comunicación, infancia y abuso sexual infantil.

¿Para qué sirve la formación en ASI?

¿Para qué sirve la formación en ASI?

 

Un profesional con conocimientos en prevención, detección e intervención del abuso sexual infantil adquiere una visión más amplia sobre el comportamiento humano en situaciones de dolor, conflicto, trauma y estrés.

Está capacitado para ver inmediatamente cambios de actitud en los niños y otras señales que indican que algo les perturba, sabe dar los pasos básicos para averiguar qué sucede y ayudar o pedir la ayuda necesaria en función de sus competencias.

Los profesionales que trabajan con adultos aprenden a reconocer las secuelas más habituales, comportamientos asociados y formas de acercamiento cuando hay indicios.

Todo comportamiento dañino (agresividad, violencia, ira, irritabilidad, sumisión, hipersexualización, miedo excesivo, etc) tiene un origen y una razón. Las vivencias que tenemos, sobretodo en la infancia, crean nuestra forma de ser y, como profesionales, abordar el trabajo desde esa perspectiva lo facilita y lo agiliza, pudiendo llegar antes al origen y buscar las soluciones posibles.

En la formación adquirimos conocimientos que se pueden aplicar a una gran diversidad de situaciones y también conocimientos específicos sobre el abuso sexual infantil.

Si tienes dudas sobre si esta formación es apta para ti, pregúntanos: 913112376 y info@aspasi.org

 “Abuso sexual infantil: cómo prevenirlo, cómo detectarlo y de qué forma intervenir”

6 y 7 de mayo en Madrid. Dirigido a psicólogos, docentes, médicos/sanitarios y estudiantes que trabajan en contacto con menores.

 

 

¿En qué consiste?
El curso se divide en una parte teórica y otra práctica. En un primer bloque damos un conocimiento teórico sobre prevención y detección con pautas importantes a tener en cuenta para la práctica. En el segundo bloque hablamos sobre la intervención con menores, con herramientas y pasos a seguir según nuestras competencias. Durante la formación habrá espacio para preguntas y practicaremos en grupos para trabajar en las dudas que vayan surgiendo.

Contenido

  • Hablar con los niñ@s para prevenirles sin alarmar.
  • Síntomas: Cómo expresan los niños el abuso. Identificar las señales.
  • El secreto: cómo afecta.
  • Comunicación verbal y no verbal. Permitir que los niños/as nos lo cuenten con sus palabras.
  • Herramientas: guiñoles, caja de arena, dibujo y relato para identificar e intervenir en un caso de ASI.
  • Primera acogida. Cómo proceder.

Objetivos

  • Conocer el impacto del abuso y su repercusión a corto y largo plazo.
  • Conocer aspectos fundamentales del abuso: síntomas, secuelas, qué no debemos hacer en ningún caso, cómo proceder, a quién derivar, etc.
  • Reconocer las formas en que los niños lo cuentan.
  • Saber cómo hablar con los niños/as sobre el ASI.
  • Saber qué hacer cuando hay indicios o cuando nos lo cuentan y cómo abordarlo.
  • Ayudar de forma creativa y constructiva a sanar las posibles secuelas.

Horario: Sábado 6 de mayo de 10 a 14 y de 16 a 20h. Domingo 7 de mayo de 10 a 14h.
Precio: 180€

Imparte Margarita García Marqués, psicóloga especializada en comunicación, autoestima, infancia y abuso sexual infantil. Fundadora de la Asoc. para la Sanación y Prevención del Abuso Sexual Infantil, ASPASI.

Información e inscripciones en info@aspasi.org y en el 913112376.

 


Mariposas intentando escapar

….Aún a veces, después de más de 39 años que empezó todo, si lo pienso (mejor decir) si lo siento. Siento aquel nudo en el estomago, como mariposas en el vientre que suben y bajan y dan vueltas de forma incontrolada intentando escapar del cuerpo, pero yo no les dejo porque estoy aterrada, paralizada….

Eso era exactamente lo que me pasaba cuando mi tío abusaba de mí. Mi ser desaparecía de la faz de la tierra, solo me quedaban aquellas mariposas en el estomago como señal de que estaba viva y no debía desaparecer del todo.

Han pasado muchos años y en realidad aquello paso, incluso finalmente lo denuncié con 17 años y cumplió su condena.

Llevo una vida normal. Pero quiera o no, marcada por este hecho. Marcada por no saber diferenciar el amor del sexo, amén de disfrutar de mi cuerpo, por desconfiar de la familia y de las personas en general, por haber perdido la infancia para convertirme de repente en víctima y acusada a la vez.

Los abusos sexuales son Tabú.
Si lo cuentas aunque seas adulta, te miran como si te hubiera pasado ahora y no de niña y hasta se preguntan ¿porque no hiciste nada? Sientes la verguenza ajena al contarlo y no puedes evitar sentir la culpa del silencio o en otros casos, te dicen ¡¡eso ya paso hace muchos años!!! olvídate. Si me olvido, me olvidé desde el primer momento para mitigar el dolor, pero mi cuerpo y mi alma no olvidan y yace muy dentro de mí, en el fondo, escondida, la niña asustada que fui en aquellos duros momentos de continuos abusos.

Lo peor no son los hechos. Son las secuelas. Secuelas psicológicas que van marcando la forma de pensar, de vivir, de sentir, de relacionarse…mientras vas creciendo con aparente normalidad y sin saber realmente que está pasando.

¿Alguien se preocupa por esto? Son daños colaterales (similar al stress post-traumático) ¿quien paga los tratamientos con el psicólogo?

Por favor, gobiernos y ciudadanos del mundo. Los abusos sexuales son asesinatos en toda regla. Asesinatos de la infancia, de los valores, de las ilusiones, de las esperanzas de los niñ@s .

Abran los ojos y miren la realidad y hablen de ello y ayuden a los niñ@s en su proceso de sanación y crecimiento.

MARIA

España

Aspasi en el Colegio de Enfermería de Madrid

Aspasi en el Colegio de Enfermería de Madrid

Margarita García Marqués acude al Ilustre Colegio de Enfermería de Madrid para realizar una charla y una entrevista que se puede leer en este enlace:
https://www.codem.es/actualidad/las-enfermeras-tienen-un-papel-prioritario-en-deteccion-de-casos-de-abuso-sexual

Margarita García Marqués, psicóloga clínica especializada en comunicación, lidera un proyecto de apoyo a profesionales para la detección, prevención e intervención en casos de abuso sexual infantil, que esta semana ha compartido con las enfermeras y enfermeros madrileños en la sede del CODEM.

“Los enfermeros forman parte de la población que puede detectar el abuso sexual”, indica Margarita García (en la imagen), que incluso matiza que “mejor que los médicos” debido según explica a la relación más familiar que existe entre el paciente y su enfermera.

La especialista detalla que son muchos los síntomas que los profesionales de Enfermería pueden detectar como “que no se quieran bajar la braguita, los hematomas, eritemas, o rojeces en el año o en la vulva”.

Síntomas que pueden dar la voz de alarma y que las enfermeras pueden ser las primeras en detectar.

Margarita García reclama eso sí más formación, sobre todo para que las enfermeras aprendan a hacer preguntas abiertas y dirigidas que “inviten al niño o al adulto a hablar de ese secreto que tienen guardado”. En este sentido, apunta, “solo el poder hablar de ello ya alivia los síntomas y la enfermera tiene un papel prioritario”.

Este proyecto de apoyo a profesionales es una iniciativa de la Asociación para la Sanación y Prevención de los Abusos Sexuales en la Infancia (Aspasi) y tiene como objetivos dar a conocer el alcance de los abusos sexuales a menores y sus repercusiones en la edad adulta, ofrecer al personal del centro un recurso efectivo y disponible, y contribuir a mejorar el bienestar y la salud de las víctimas.