Mariposas intentando escapar

….Aún a veces, después de más de 39 años que empezó todo, si lo pienso (mejor decir) si lo siento. Siento aquel nudo en el estomago, como mariposas en el vientre que suben y bajan y dan vueltas de forma incontrolada intentando escapar del cuerpo, pero yo no les dejo porque estoy aterrada, paralizada….

Eso era exactamente lo que me pasaba cuando mi tío abusaba de mí. Mi ser desaparecía de la faz de la tierra, solo me quedaban aquellas mariposas en el estomago como señal de que estaba viva y no debía desaparecer del todo.

Han pasado muchos años y en realidad aquello paso, incluso finalmente lo denuncié con 17 años y cumplió su condena.

Llevo una vida normal. Pero quiera o no, marcada por este hecho. Marcada por no saber diferenciar el amor del sexo, amén de disfrutar de mi cuerpo, por desconfiar de la familia y de las personas en general, por haber perdido la infancia para convertirme de repente en víctima y acusada a la vez.

Los abusos sexuales son Tabú.
Si lo cuentas aunque seas adulta, te miran como si te hubiera pasado ahora y no de niña y hasta se preguntan ¿porque no hiciste nada? Sientes la verguenza ajena al contarlo y no puedes evitar sentir la culpa del silencio o en otros casos, te dicen ¡¡eso ya paso hace muchos años!!! olvídate. Si me olvido, me olvidé desde el primer momento para mitigar el dolor, pero mi cuerpo y mi alma no olvidan y yace muy dentro de mí, en el fondo, escondida, la niña asustada que fui en aquellos duros momentos de continuos abusos.

Lo peor no son los hechos. Son las secuelas. Secuelas psicológicas que van marcando la forma de pensar, de vivir, de sentir, de relacionarse…mientras vas creciendo con aparente normalidad y sin saber realmente que está pasando.

¿Alguien se preocupa por esto? Son daños colaterales (similar al stress post-traumático) ¿quien paga los tratamientos con el psicólogo?

Por favor, gobiernos y ciudadanos del mundo. Los abusos sexuales son asesinatos en toda regla. Asesinatos de la infancia, de los valores, de las ilusiones, de las esperanzas de los niñ@s .

Abran los ojos y miren la realidad y hablen de ello y ayuden a los niñ@s en su proceso de sanación y crecimiento.

MARIA

España

Medidas contra en ASI en Mancomunidades

Medidas contra en ASI en Mancomunidades

Aspasi ha sido invitada hoy a participar en el Consejo Local de Infancia que se ha celebrado en el norte de Madrid para hablar sobre medidas de prevención, detección e intervención que se pueden implementar desde las instituciones y centros educativos.

Si deseas contactar con Aspasi, puedes hacerlo en el 913112376 y en info@aspasi.org.

Hablamos de prevención en Sapos y Princesas

Hablamos de prevención en Sapos y Princesas

Cómo hablar con tu hijo para evitar que sufra abusos sexuales

“Son muchas las preocupaciones que un padre o madre puede llegar a tener en su día a día cuando se trata de sus hijos, y más aún cuando ya comienzan a salir del nido y empiezan a relacionarse con otras personas. Algunas de ellas son, sin duda,  las diferentes dudas que nos surgen cuando comienzan a ir al colegio, a moverse fuera del entorno familiar y a acudir a campamentos y excursiones: ¿qué podemos hacer para que nuestros hijos no sufran nunca abusos sexuales? ¿Cómo podemos hablarles de este tema? ¿Cuál es la edad idónea para mantener con ellos esta conversación?

Una de cada cuatro niñas y uno de cada siete niños menores de diecisiete años sufre abusos sexuales en España.
Para contestarnos a estas y otras muchas preguntas, en Sapos y Princesas hemos contado con la inestimable colaboración de Margarita García Marques, fundadora de AspaSi (Asociación para la Sanación y la Prevención del Abuso Sexual Infantil) y psicóloga especialista en temas de abusos…”

Sigue leyendo en: https://www.saposyprincesas.com/bienestar/psicologia-infantil/como-hablar-con-un-nino-para-evitar-que-sufra-abusos-sexuales/

 

Hablamos de prevención en Crecer Feliz

Hablamos de prevención en Crecer Feliz

Cómo hablar con los niños sobre el abuso sexual

“No es una conversación fácil ni agradable, pero sí muy necesaria. Una psicóloga experta en maltrato infantil nos da las claves para afrontar esta charla con nuestro hijo.

Verónica Palomo. Asesora: Margarita García Marqués, psicóloga de ASPASI (Asociación para la Sanación y la Prevención de los Abusos Sexuales en la infancia).

El juego como herramienta

¡Hay tantas cosas que se pueden contar jugando! Si creamos un ambiente lúdico y acogedor, nuestro hijo se sentirá cómodo y libre para hablar. Conviene aprovechar ese momento en el que estamos relajados, jugando, para mandar mensajes importantes y preguntarle. Podemos utilizar guiñoles, figuras de plástico o muñecos para recrear situaciones en las que el niño o la niña tendrá que decir en voz alta si le gustan o no le gustan. Por ejemplo, cuando el juguete le empuje un poco más fuerte de lo normal o le tire del pelo, tendrá que parar el juego y gritar un “No me gusta”….”

Sigue leyendo en: http://www.crecerfeliz.es/Ninos/Desarrollo-y-aprendizaje/NInos-evitar-abusos-sexuales/Utilizad-el-juego-como-herramienta

 

 

 

 

 

Terapia para ASI: encontrándote a ti mismo (5)

Tras un tiempo de acogimiento, de poder hablar y expresar y también de analizar, empezamos a comprendernos a nosotros mismos, con nuestros mecanismos de supervivencia al trauma y nuestras reacciones. Y tras esa comprensión, llegan la aceptación y la transformación. Conocernos y soltar lastre nos devuelve nuestro propio poder y nos da la fuerza para avanzar. Es la conexión con nuestro@ niño@, que necesita ser visto, comprendido y valorado.

En esta serie de seis vídeos seguimos las distintas fases de terapia de un hombre, representado por un actor, que aborda los abusos sufridos en su infancia.

Si has sido abusado en la infancia, pide ayuda. Sanar es posible.

 

Encuentros en Navidad: cuando el abuso está dentro de la familia

Encuentros en Navidad: cuando el abuso está dentro de la familia

Al llegar diciembre, una pregunta frecuente en el GAM es: ¿Cómo os sentís teniendo que ver a la familia e incluso a vuestro agresor en Navidad?

En estos días en que las familias se reúnen es muy frecuente que se junten abusados y abusadores. En algunas familias el secreto ha salido a la luz, se ha hablado y ya se ha trabajado en ello para recolocarlo. En estos caso el encuentro es posible porque el dolor, o su mayoría, ya está sanado.

La mayor dificultad llega cuando el abuso se ha contado, pero la familia se divide entre los que creen a la víctima y los que se posicionan del lado del abusador. Las relaciones entonces están llenas de tensión, malestar y un gran dolor por la incomprensión y la deficiente comunicación. Pero, a pesar de que no es fácil, muchas familias se siguen reuniendo en nochebuena.

Cuando no se ha contado a la familia y sigue siendo un secreto, es la persona que sufrió los abusos la que tendrá que gestionar sola las emociones que se le despierten. Esto a veces no es nada fácil y cada persona debe poner en la balanza las posibles consecuencias y si le compensan.

En los encuentros familiares, podemos preguntamos si es el momento de desvelar lo que sucedió y, ante esa cuestión, es necesario plantearnos qué pasaría si soltamos esta “bomba” en la familia: cómo van a reaccionar, si nos van a creer y apoyar, si estamos preparados y nos sentimos fuertes para cualquier reacción de nuestra familia, si podemos generar un beneficio (como soltar nuestro peso o proteger a otros niños), o si podemos causar dolor sin beneficios (si el abusador ha fallecido y no hay otros niños a los que proteger), etc.

Ahora somos adultos, tenemos herramientas para defendernos y podemos hacerlo. Pero si aún no nos sentimos así, lo mejor es pedir ayuda de amigos o familiares o de un profesional que nos ayude a prepararnos para lo que pueda pasar y estar seguros de los pasos que demos.

En cualquiera de los casos, las reuniones familiares deben ser para disfrutarlas pero, si van a ser una fuente de sufrimiento, cada uno puede y tiene derecho a ser fiel a sí mismo para decidir qué es lo mejor en cada momento, más allá de obligaciones familiares.

En conclusión, lo más importante eres tú, escucharte, cuidarte y respetar tus decisiones.