heart in window 2Los adultos mayores que han sufrido abuso sexual o físico durante la infancia tienen una peor salud mental y física que aquellos que no padecieron abuso, ha informado un equipo de investigadores de Australia, en 2008.

“Los efectos del abuso infantil duran toda la vida. Se necesitan más estudios para comprender mejor las vías que conducen a esas nefastas consecuencias y los mecanismos para minimizar sus efectos de por vida”, señaló el equipo dirigido por el doctor Brian Draper, de Universidad de Nueva Gales del Sur, UNSW  (Sydney) en un artículo publicado en ‘Journal of the American Geriatrics Society’.

Para investigar cómo un historial de abuso puede afectar a los adultos mayores los autores estudiaron a 21.000 hombres y mujeres de más de 60 años que participaban en un estudio sobre prevención del suicidio: el 6,7 por ciento de ellos había sufrido abuso físico infantil y el 6,5 por ciento abuso sexual.

Se comprobó que además de ser más propensos a fumar y beber excesivamente, quienes habían sufrido abuso sexual y físico durante la niñez eran un 60 por ciento más propensos a tener mala salud física y 2,4 veces más proclives a tener problemas mentales, comparados con los mayores sin antecedentes de abuso infantil. También se halló que las mujeres que habían sufrido abusos durante la niñez tenían más riesgo de tener problemas cardiovasculares.

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