Ana, una joven agredida por un hombre que prometió cuidarla al llegar a España, cuenta mediante dibujos su historia. Muchas personas no pueden o no quieren expresarlo con palabras, pero sí mediante el arte, y es una muy buena forma de resiliencia.

Su relato comienza así: “Me llamo Ana y, hace unos años, fui violada. El agresor, a quien yo conocía, era en ese momento en quien más confiaba. No denuncié inmediatamente; lo cierto es que me costó mucho contárselo a alguien. Primero guardé silencio, tratando de comprender yo sola cómo algo así podía estar ocurriendo. Lloré mucho, me castigué, traté de apartarlo de mi cabeza y, al final, un día, fue incontenible: acudí a dos amigas y les conté lo que pude. El resto, lo que no fui capaz de expresar en palabras, lo dibujé.”

El cómic que “la justicia” no quiso ver

 

¡Comparte!Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on TumblrShare on Google+Email this to someone